La historia quiere repetirse y los que parecen manejarla se han vuelto a movilizar para que así sea. Cada vez están más preparados, cada vez son más rápidos y belicosos.
15 años después de la conspiración civil más grande de nuestra historia, en el año 2005, los prebostes de la Industria Tabaquera fueron astutos, hábiles e impetuosos. Consiguieron minimizar los inevitables recortes en la demanda de cigarros que se produciría como consecuencia de la instauración de un nuevo orden en el que habrían de respetarse los derechos y la salud de los que no fuman. Los centros de trabajo eran ya casi una causa perdida pero la hostelería sería el frente principal donde se libraría la madre de todas las batallas.
La brutal contraofensiva de los intereses de la Industria Tabaquera consiguió con rotundo éxito su objetivo desde un primer instante. Con el paso de los años afianzaría su victoria tal y como vemos. En ese proceso pudimos ver como una ministra de sanidad, Elena Salgado, tuvo que ceder ante el inquebrantable acoso mediático al que fue sometida. La propaganda de los protabaquistas hizo mella dentro del gobierno y la taliban, la obsesionada con la salud, la perseguidora de fumadores, la que tenía metida en la cabeza la manía de prohibir tabaco, tuvo que dejar su cartera y dar paso a un paréntesis de silencio al respecto. Así sucedió Bernat Soria.
Y la historia se va repitiendo con Trinidad Jiménez que, si bien en un principio andaba algo despistada, parece que los asesores y los informes técnicos de la comunidad científica han abierto sus ojos. Ahora es consciente del mal que subyacía desde un principio y quiere enfrentarse a él, como todos queremos y como los demás querríais si supieseis realmente de qué va esto.
Ahora es su turno y acaba de abrir la Caja de Pandora. Veremos a ver cuánto y hasta qué fecha aguanta. Ya le están lloviendo las críticas de frentes insospechados; de periodistas, de presidentes de gremio de hostelería y, como no, de liberales, de nacional-católicos y de oposición. Ya dicen que se le ha metido “el tabaco entre ceja y ceja” y eso que sólo ha insinuado la posibilidad de ampliar la ley a medio plazo. Esperemos que el Señor Rodríguez, a diferencia de la anterior vez, nos eche una mano de las que no son al cuello.
lunes, agosto 24, 2009
lunes, agosto 17, 2009
Un problema de orden público
Y hablando de terrorismo. He aquí uno de las células durmientes destacadas más activas en nuestro país en ese sentido: el Club más Tolerante de toda España
¿cuál es su arma? el terrorismo mediático. El terrorismo mediático es un concepto que va más allá de la manipulación mediática. Los terroristas mediáticos de la Industria, dicen mentiras como lo hacían sus relaciones públicas de alto standing, sólo que de manera más desesperada, contrahecha, garrula y chapucera. Porque sí, todo apunta a que ya están desesperados y, a falta de argumentos racionales, sólo les queda decir las tonterías que dicen siempre pero con un plus de pasión. Lo digo por esta noticia.
Habla de que estos agoreros prevén desórdenes sociales si se prohíbe fumar en los bares. O sea, ellos, cual pueblo o raza, amenazan con sublevarse si se les somete a privaciones tan crueles como aquellos que tomaron la Bastilla en su momento. Esa es la única manera que el tabaco acaba encontrando su defensa: en el chantaje emocional y el terror. La noticia vale la pena leerla aunque sólo sea por la irrisoria comparación que se hace de las futuras consecuencias con el botellón.
Lo malo de esto es que ahora irá el Señor Rodríguez y se lo creerá el muy ingénuo todo a pies juntillas, como buen fumador. Recemos para que no sea así...
Aprovecho para recordarle a la Ministra que su cartera es también de "Política Social". Esto es un problema social de primer orden a la altura de un asunto de estado. Espero que sepa actuar en consecuencia y hacer lo más seguro, justo y saludable para nuestra sociedad. Por favor, sea consecuente con las encuestas de opinión pública porque sí, eso es madurez y la madurez no se mide por las prohibiciones como dicen estos ineptos, sino por el respeto. Ya se sabe quiénes faltan el respeto y quiénes son los inmaduros.
¿cuál es su arma? el terrorismo mediático. El terrorismo mediático es un concepto que va más allá de la manipulación mediática. Los terroristas mediáticos de la Industria, dicen mentiras como lo hacían sus relaciones públicas de alto standing, sólo que de manera más desesperada, contrahecha, garrula y chapucera. Porque sí, todo apunta a que ya están desesperados y, a falta de argumentos racionales, sólo les queda decir las tonterías que dicen siempre pero con un plus de pasión. Lo digo por esta noticia.
Habla de que estos agoreros prevén desórdenes sociales si se prohíbe fumar en los bares. O sea, ellos, cual pueblo o raza, amenazan con sublevarse si se les somete a privaciones tan crueles como aquellos que tomaron la Bastilla en su momento. Esa es la única manera que el tabaco acaba encontrando su defensa: en el chantaje emocional y el terror. La noticia vale la pena leerla aunque sólo sea por la irrisoria comparación que se hace de las futuras consecuencias con el botellón.
Lo malo de esto es que ahora irá el Señor Rodríguez y se lo creerá el muy ingénuo todo a pies juntillas, como buen fumador. Recemos para que no sea así...
Aprovecho para recordarle a la Ministra que su cartera es también de "Política Social". Esto es un problema social de primer orden a la altura de un asunto de estado. Espero que sepa actuar en consecuencia y hacer lo más seguro, justo y saludable para nuestra sociedad. Por favor, sea consecuente con las encuestas de opinión pública porque sí, eso es madurez y la madurez no se mide por las prohibiciones como dicen estos ineptos, sino por el respeto. Ya se sabe quiénes faltan el respeto y quiénes son los inmaduros.
domingo, julio 19, 2009
"la guerra contra el terrorismo"
Desde hoy entra en vigor la prohibición de fumar en cafés, bares y restaurantes de Turquía. Tal es la repentina conciencia del problema en Turquía por parte de la autoridades, que el gobierno y sus consultoras se han esforzado en ofrecer estadísticas e intenciones de carácter europerísta.
La consultora habla de que el apoyo a las prohibiciones goza del consenso de la población (70%) y el Ministerio de Sanidad habilitará un número telefónico de emergencia para que los ciudadanos denuncien a los infractores. En España, ni los inspectores recibieron formación específica "y de calidad" al respecto en un primer momento, ni se formalizaron protocolos en los programas de inspección claramente destinados a velar por el cumplimiento de las leyes del tabaco. Las "peculiaridades" de cada comunidad autónoma hicieron que fuese imposible establecer mecanismos equivalentes en cuanto a resultados que el ciudadano pudiese observar pero, de todas formas, el objetivo del gobierno del Señor Rodríguez no era el de rebajar la tasa de fumadores hasta un 20%; eran otros.
La valiente equiparación del problema por parte del islamista moderado a "la guerra contra el terrorismo" (palabras que cierran la noticia) me parece un punto clave a la hora de abordar el problema con la agresividad que se merece. En España, al igual que parece haberse fraguado al fin un "Pacto para la Lucha contra el Terrorismo", se va haciendo necesario un "Pacto para la Lucha contra el Tabaquismo" porque, las armas políticas deben ser otras y no empezar por entorpecer el normal desarrollo de la política sanitaria y educativa con el rollo de la libertad de los fumadores, porque eso está muy feo y ya ni siquiera vende, al menos si es para conseguir votos.
La consultora habla de que el apoyo a las prohibiciones goza del consenso de la población (70%) y el Ministerio de Sanidad habilitará un número telefónico de emergencia para que los ciudadanos denuncien a los infractores. En España, ni los inspectores recibieron formación específica "y de calidad" al respecto en un primer momento, ni se formalizaron protocolos en los programas de inspección claramente destinados a velar por el cumplimiento de las leyes del tabaco. Las "peculiaridades" de cada comunidad autónoma hicieron que fuese imposible establecer mecanismos equivalentes en cuanto a resultados que el ciudadano pudiese observar pero, de todas formas, el objetivo del gobierno del Señor Rodríguez no era el de rebajar la tasa de fumadores hasta un 20%; eran otros.
La valiente equiparación del problema por parte del islamista moderado a "la guerra contra el terrorismo" (palabras que cierran la noticia) me parece un punto clave a la hora de abordar el problema con la agresividad que se merece. En España, al igual que parece haberse fraguado al fin un "Pacto para la Lucha contra el Terrorismo", se va haciendo necesario un "Pacto para la Lucha contra el Tabaquismo" porque, las armas políticas deben ser otras y no empezar por entorpecer el normal desarrollo de la política sanitaria y educativa con el rollo de la libertad de los fumadores, porque eso está muy feo y ya ni siquiera vende, al menos si es para conseguir votos.
jueves, julio 16, 2009
Product placement
Acabo de leer esta noticia y, a pesar de que me gusta saber de los resultados deportivos en general, no la he podido leer con comodidad. He notado como un elemento extraño en la redacción y no sabía exactamente qué era. He detectado un lirismo de estos que, empleados en la narración de acontecimientos deportivos, resultan cursis y horteras.
En fin, que por más que hago por hacerme el sueco no he podido caer en la tentación, una vez más, de ser un malpensado. Ya estamos otra vez con las tonterías y el marketing en contextos insospechados. Puede ser en una película, en una feria de muestras de rones o, por qué no, como en este caso, en artículos de prensa deportiva. La publicidad como tal está vedada al tabaco pero estos tipejos se las saben todas...
El Product Placement impregna todos los canales comunicativos de nuestra sociedad. Eso ya se fraguó hace tiempo. Está claro que el golf es un deporte muy aburrido y de difícil financiación. Por eso, ni el titulo del artículo "La felicidad está en un puro", ni la foto de un señor fumándose el esperado puro con la marca identificable recuerdan a tan tediosos paseos por el campo.
Curiosidades
Hoy he dado con estas dos noticias de contenido ameno:
Fumar te puede arruinar
Un estadounidense paga 16.000 billones de euros por un paquete de tabaco
Creo que no hace mucho el Presidente Obama, les preguntó a los principales grupos bancarios que por favor, que si les quedaban por ahí 2 billoncillos de dólares sueltos porque los necesitaba para arreglar la economía. A los bancos les pareció que era mucho. Debe de ser que por eso se los intentaron cobrar "con intereses" a este hombre, por si acaso colaba y los tenía.
En fin, cosas de las transacciones electrónicas porque, no creo que haya tanto dinero en el mundo. Aunque si no hay tampoco hay mucho problema, pues se imprime y ya está.
Ahora en serio, para que el Industria Tabaquera dejase de arruinar la economía necesitaría cobrarle una cifra astronómica de dinero a alguien y destinar la cantidad a reparar daños y pérdidas. Por eso me resulta providencial este titular. Otra solución es minimizar los daños y las pérdidas en entidades y negocios ajenos. Pero eso es labor de otros mediante políticas orientadas a la reducción del volumen de su negocio hasta la nimiedad; progresivamente, hasta la desaparición.
Un ingeniero español desarrolla el Garrafonix, el primer detector de alcohol adulterado
El aparato es capaz de detectar seis marcas de alcohol, pero en versiones posteriores podrá detectar más de 20
Sólo huelga comentar que es una loable invención que supongo que habrá patentado, y que español tenía que ser el ingeniero, como no.
Fumar te puede arruinar
Un estadounidense paga 16.000 billones de euros por un paquete de tabaco
Creo que no hace mucho el Presidente Obama, les preguntó a los principales grupos bancarios que por favor, que si les quedaban por ahí 2 billoncillos de dólares sueltos porque los necesitaba para arreglar la economía. A los bancos les pareció que era mucho. Debe de ser que por eso se los intentaron cobrar "con intereses" a este hombre, por si acaso colaba y los tenía.
En fin, cosas de las transacciones electrónicas porque, no creo que haya tanto dinero en el mundo. Aunque si no hay tampoco hay mucho problema, pues se imprime y ya está.
Ahora en serio, para que el Industria Tabaquera dejase de arruinar la economía necesitaría cobrarle una cifra astronómica de dinero a alguien y destinar la cantidad a reparar daños y pérdidas. Por eso me resulta providencial este titular. Otra solución es minimizar los daños y las pérdidas en entidades y negocios ajenos. Pero eso es labor de otros mediante políticas orientadas a la reducción del volumen de su negocio hasta la nimiedad; progresivamente, hasta la desaparición.
Un ingeniero español desarrolla el Garrafonix, el primer detector de alcohol adulterado
El aparato es capaz de detectar seis marcas de alcohol, pero en versiones posteriores podrá detectar más de 20
Sólo huelga comentar que es una loable invención que supongo que habrá patentado, y que español tenía que ser el ingeniero, como no.
jueves, mayo 21, 2009
Trinidad Jiménez y sus brutalidades
La Señora Ministra de Sanidad lo ha dejado claro: La ley no se cambia.
De esta sucesión de ministros de sanidad inútiles, a cada cual peor, se saca una conclusión: el presidente del gobierno Sr. Rodríguez, que fuma, no quiere dejarlo.
Él apuesta porque se legisle como más fácil resulte luego evitar el incumplimiento, o sea, preconizando un curioso libre albedrío. Así, quiere ahorrarse en regulaciones a base de despenalizar lo que pueda, como lo ha hecho con sus leyes de progresía, disfrazadas de avance social.
¿Con el tabaco iba a se menos? No, peor. La verdad es que parece que es la única receta contra la crisis que él es capaz de llevar a cabo: fumar más.
En consecuencia, como tiene claro que el tabaco es intocable, -seguro que si se le preguntase sería víctima de todos y cada uno de los mitos difundidos por la Industria Tabaquera-, pues da instrucciones concretas a su sumisa ministra, fiel practicante de la retro-política.
Si el sentido común decía que la mayoría de los españoles estaban preparados para un endurecimiento de la ley, si cada vez más voces apuntan a que el tabaco nos va a arruinar a medio-largo plazo, si en todos los países de nuestro entorno se dan pasos adelante, unos tras otros, en la legislación antitabaco... aquí llegan los valientes retro-políticos dispuestos a navegar contra corriente.
Y es entonces cuando la Señora Trinidad, ante las apabullantes evidencias, ante la realidad descarada, ante datos objetivos... se dispone a recalcar de manera forzada la cuestión retro-cultural:
“Hay que ser conscientes de que solo por legislar no cambiamos hábitos o culturas. (...) Todo esto entraña un cambio social y cultural brutal, y lleva tiempo. Tiene que ir acompañado de campañas para que la gente interiorice que fumar mata (...)”
Ahora va a resultar que no sólo no podemos hacerle un feo al Ministerio de Hacienda sino que tampoco se lo vamos a hacer a la Ministra de Cultura.
Señora Ministra, fumar no forma parte de ninguna tradición cultural. El tabaquismo no es un hecho cultural porque es otra cosa. Deje de decir sandeces. Y de campañas “anticulturales” (supongo que a usted le parecerían) no tiene que ir acompañada la ley. Tiene que ir acompañada de otra cosa más fea e incómoda, reconozcámoslo. Pero aún suponiendo que fuese acertado perder el tiempo y el dinero con las campañas de concienciación, ¿dónde están metidas esas campañas a fecha de hoy? ¿En los espacios publicitarios de las cadenas de TV que aún emiten en analógico en zonas rurales?.
Usted dice que es un cambio social y cultural brutal. Yo le voy a decir qué me parece brutal de la situación.
Entre las mujeres jóvenes las tasas de tabaquismo son de vergüenza, entre los adolescentes también; eso es brutal. Brutal es que la justicia se pronuncie en España siempre a favor de los intereses de la Industria Tabaquera con estrafalariedades del tipo “fumar es un acto libérrimo”. Brutal es que 55.000 personas mueran al año por culpa del vicio, como brutal es que 5000 de esas no hayan fumado nunca voluntariamente. Brutal es que un tal Luis Merino sea despedido de su empresa por denunciar que en su puesto no se respetan los espacios sin humo. Brutal es que a fecha de hoy en muchísimos centros de trabajo de todo tipo se siga fumando a discreción y los empleados por cuenta ajena no se atrevan a denunciarlo por culpa de su delicada situación laboral ante la crisis económica. Brutal es la represión mediática y política que sufre el movimiento antitabaco en general etc. ¿quiere qué le cuente más brutalidades?
Pero lo más brutal de todo es lo único en lo que están de acuerdo Mariano Rajoy y el Sr. Rodríguez: en que no van a dejarlo. Parece como si existiese un Pacto para la Defensa de los Intereses de la Industria del Tabaco tácito diseñado para que prevalezca esta conspiración que acaba de cumplir 20 años. Es como si gobierno y oposición estuviesen al servicio de un suprapoder y nadie lo supiese. Sea o no una fantasía, da igual. El resultado es exactamente el mismo que si fuese una realidad.
De esta sucesión de ministros de sanidad inútiles, a cada cual peor, se saca una conclusión: el presidente del gobierno Sr. Rodríguez, que fuma, no quiere dejarlo.
Él apuesta porque se legisle como más fácil resulte luego evitar el incumplimiento, o sea, preconizando un curioso libre albedrío. Así, quiere ahorrarse en regulaciones a base de despenalizar lo que pueda, como lo ha hecho con sus leyes de progresía, disfrazadas de avance social.
¿Con el tabaco iba a se menos? No, peor. La verdad es que parece que es la única receta contra la crisis que él es capaz de llevar a cabo: fumar más.
En consecuencia, como tiene claro que el tabaco es intocable, -seguro que si se le preguntase sería víctima de todos y cada uno de los mitos difundidos por la Industria Tabaquera-, pues da instrucciones concretas a su sumisa ministra, fiel practicante de la retro-política.
Si el sentido común decía que la mayoría de los españoles estaban preparados para un endurecimiento de la ley, si cada vez más voces apuntan a que el tabaco nos va a arruinar a medio-largo plazo, si en todos los países de nuestro entorno se dan pasos adelante, unos tras otros, en la legislación antitabaco... aquí llegan los valientes retro-políticos dispuestos a navegar contra corriente.
Y es entonces cuando la Señora Trinidad, ante las apabullantes evidencias, ante la realidad descarada, ante datos objetivos... se dispone a recalcar de manera forzada la cuestión retro-cultural:
“Hay que ser conscientes de que solo por legislar no cambiamos hábitos o culturas. (...) Todo esto entraña un cambio social y cultural brutal, y lleva tiempo. Tiene que ir acompañado de campañas para que la gente interiorice que fumar mata (...)”
Ahora va a resultar que no sólo no podemos hacerle un feo al Ministerio de Hacienda sino que tampoco se lo vamos a hacer a la Ministra de Cultura.
Señora Ministra, fumar no forma parte de ninguna tradición cultural. El tabaquismo no es un hecho cultural porque es otra cosa. Deje de decir sandeces. Y de campañas “anticulturales” (supongo que a usted le parecerían) no tiene que ir acompañada la ley. Tiene que ir acompañada de otra cosa más fea e incómoda, reconozcámoslo. Pero aún suponiendo que fuese acertado perder el tiempo y el dinero con las campañas de concienciación, ¿dónde están metidas esas campañas a fecha de hoy? ¿En los espacios publicitarios de las cadenas de TV que aún emiten en analógico en zonas rurales?.
Usted dice que es un cambio social y cultural brutal. Yo le voy a decir qué me parece brutal de la situación.
Entre las mujeres jóvenes las tasas de tabaquismo son de vergüenza, entre los adolescentes también; eso es brutal. Brutal es que la justicia se pronuncie en España siempre a favor de los intereses de la Industria Tabaquera con estrafalariedades del tipo “fumar es un acto libérrimo”. Brutal es que 55.000 personas mueran al año por culpa del vicio, como brutal es que 5000 de esas no hayan fumado nunca voluntariamente. Brutal es que un tal Luis Merino sea despedido de su empresa por denunciar que en su puesto no se respetan los espacios sin humo. Brutal es que a fecha de hoy en muchísimos centros de trabajo de todo tipo se siga fumando a discreción y los empleados por cuenta ajena no se atrevan a denunciarlo por culpa de su delicada situación laboral ante la crisis económica. Brutal es la represión mediática y política que sufre el movimiento antitabaco en general etc. ¿quiere qué le cuente más brutalidades?
Pero lo más brutal de todo es lo único en lo que están de acuerdo Mariano Rajoy y el Sr. Rodríguez: en que no van a dejarlo. Parece como si existiese un Pacto para la Defensa de los Intereses de la Industria del Tabaco tácito diseñado para que prevalezca esta conspiración que acaba de cumplir 20 años. Es como si gobierno y oposición estuviesen al servicio de un suprapoder y nadie lo supiese. Sea o no una fantasía, da igual. El resultado es exactamente el mismo que si fuese una realidad.
lunes, mayo 11, 2009
Coco Chanel y las fumatrices
Nunca parece zanjarse este conflicto entre la publicidad indirecta del tabaco y la censura artística. Como tantas otras veces, ha ocurrido con la promoción de ésta película. Por supuesto me parece bien que los gestores del metro parisino hayan “censurado” el cartel publicitario. No me parece bien que se use la predispositiva palabra “polémica” para valorar la noticia. Si Coco Chanel fumaba o no, me parece irrelevante para el caso que nos ocupa. Si es estrictamente necesario que la película incluya escenas de tabaco porque ello ayuda a una caracterización fiel del personaje, pues vale; que sea clasificada adecuadamente y se usen las debidas advertencias en su caso. Sin embargo, no me parece necesaria para promocionar el film la exhibición directa del acto de fumar o la pose con el cigarro. A decir verdad, el objeto de un cartel publicitario es la promoción, la publicidad.
En este caso, parece que se quería promocionar algo más que la película y, es evidente por tanto, que la promoción en sí de la película y el medio empleado son elementos ajenos a la obra de arte en cuestión. En conclusión, no existe la censura sobre la película como por ahí dicen. Y si los carteles publicitarios han de considerarse arte, sus exhibiciones deben estar condicionadas a unas mínimas reglas de decoro, decencia y oportunidad. Eso no es censura. Se puede promocionar la película sin que sus carteles interfieran en la efectividad de la política antitabaco francesa, ¿qué problema hay?
Hace poco el CNPT destacó el uso abusivo y perjudicial de escenas de tabaco en un gran número de películas premiadas en esta última edición de los Óscar. No es ya sólo el hecho de que se fume innecesariamente en la mayoría de los casos, pero es que además, aún cuando fuese necesario, se echa en falta cierto nivel de compromiso social en este sentido por parte del séptimo arte. No creo que sea costoso prescindir del 80% de las escenas de tabaco que últimamente se exhiben en los cines. En los EEUU, la Administración ha ayudado bastante con el criterio “número de escenas de tabaco”, a la hora de establecer las clasificaciones por edades de los filmes. Afortunadamente, en ese país a veces tenemos la suerte de toparnos con un director al que se le nota su aversión al tabaco, como en el caso de la película Max Payne.
Peor es lo que sufrimos en España. Aquí, el incomprensible culto al vicio premia el mal gusto, la ordinariez, lo obsoleto, lo anacrónico. Parece que el complejo de dictadura mantiene la mentalidad de los 70 o los 80 en plena vigencia. Escenas de cama y temas rancios, que parecen más propios de la España en la época de la post-represión sexual de finales de los 70 y primeros de los 80, inundan el panorama cinematográfico español. Por supuesto, esa obsolescencia no se priva del tabaco; en las series para televisión también ocurre.
Resulta particularmente obscena la insistencia con la que aparece nuestro prototipo de mujer joven, retratada como fumadora experimentada (en lugar de empedernida). Se pueden ver nuestras actrices de más éxito paseando su particular estilo por la pantalla. A menudo, sin ellas mismas saberlo, prostituyen sus pulmones cual meretrices. Son las fumatrices.
En este caso, parece que se quería promocionar algo más que la película y, es evidente por tanto, que la promoción en sí de la película y el medio empleado son elementos ajenos a la obra de arte en cuestión. En conclusión, no existe la censura sobre la película como por ahí dicen. Y si los carteles publicitarios han de considerarse arte, sus exhibiciones deben estar condicionadas a unas mínimas reglas de decoro, decencia y oportunidad. Eso no es censura. Se puede promocionar la película sin que sus carteles interfieran en la efectividad de la política antitabaco francesa, ¿qué problema hay?
Hace poco el CNPT destacó el uso abusivo y perjudicial de escenas de tabaco en un gran número de películas premiadas en esta última edición de los Óscar. No es ya sólo el hecho de que se fume innecesariamente en la mayoría de los casos, pero es que además, aún cuando fuese necesario, se echa en falta cierto nivel de compromiso social en este sentido por parte del séptimo arte. No creo que sea costoso prescindir del 80% de las escenas de tabaco que últimamente se exhiben en los cines. En los EEUU, la Administración ha ayudado bastante con el criterio “número de escenas de tabaco”, a la hora de establecer las clasificaciones por edades de los filmes. Afortunadamente, en ese país a veces tenemos la suerte de toparnos con un director al que se le nota su aversión al tabaco, como en el caso de la película Max Payne.
Peor es lo que sufrimos en España. Aquí, el incomprensible culto al vicio premia el mal gusto, la ordinariez, lo obsoleto, lo anacrónico. Parece que el complejo de dictadura mantiene la mentalidad de los 70 o los 80 en plena vigencia. Escenas de cama y temas rancios, que parecen más propios de la España en la época de la post-represión sexual de finales de los 70 y primeros de los 80, inundan el panorama cinematográfico español. Por supuesto, esa obsolescencia no se priva del tabaco; en las series para televisión también ocurre.
Resulta particularmente obscena la insistencia con la que aparece nuestro prototipo de mujer joven, retratada como fumadora experimentada (en lugar de empedernida). Se pueden ver nuestras actrices de más éxito paseando su particular estilo por la pantalla. A menudo, sin ellas mismas saberlo, prostituyen sus pulmones cual meretrices. Son las fumatrices.
domingo, mayo 10, 2009
La cobardía y la tortura (nada sobre el tabaco)
Nunca me he considerado un moralista y ni siquiera suelen interesarme las tensiones y conflictos que se dan entre el derecho natural, el pragmatismo socialista, la moral judeo-cristiana y otros “puntos de vista”.
Eutanasia, aborto y pena de muerte… siempre los he considerado problemas “de segundo orden”. Siempre he visto que esas cosas pueden estar sujetas a relativización.
La vida puedo sacralizarla a toda costa, catalogarla como bien primordial al que hay que proteger conforme a un mandato divino y concebirla como fin en sí. De alguna manera se pueden racionalizar y validar códigos morales basados en ese principio.
También puedo asumir la vida como medio o soporte para otro fin llamado felicidad. Y que si no existe esperanza futura de felicidad o la persistencia de esa vida en el mundo ocasiona sufrimiento ajeno puede dejar de tener sentido.
Otra cosa muy diferente es la sinrazón, el castigo sin fin –atélico o enteléquico-, el infligir sufrimiento a otros seres vivos porque sí, el mal que los hombres hacen a otros hombres porque sí. El mal por el mal, en definitiva.
A menudo, algunos hombres pierden aquello que los define como humanos con sus acciones contrarias a cualquier ética. Si valoramos la posibilidad de que exista un derecho a la intervención del hombre para regular una economía “humana” o del “sufrimiento”, posiblemente podamos calcular cuándo es rentable o no que algo o alguien siga existiendo.
La evitación del sufrimiento sí creo que es una prerrogativa en toda acción antrópica voluntaria a la hora de preservar la dignidad humana. Entonces, si los protagonistas activos de la cinta de video comentada en esta noticia han perdido su condición humana; si de vicio pasamos a error de la naturaleza, tendremos que intervenir de la forma más práctica, no porque los criminales imperdonables lo merezcan, sino porque es nuestro deber evitar sufrimientos futuros y calmar presentes. El presunto valor de la vida de esos autores y cómplices queda anulado por sus propias acciones.
Eutanasia, aborto y pena de muerte… siempre los he considerado problemas “de segundo orden”. Siempre he visto que esas cosas pueden estar sujetas a relativización.
La vida puedo sacralizarla a toda costa, catalogarla como bien primordial al que hay que proteger conforme a un mandato divino y concebirla como fin en sí. De alguna manera se pueden racionalizar y validar códigos morales basados en ese principio.
También puedo asumir la vida como medio o soporte para otro fin llamado felicidad. Y que si no existe esperanza futura de felicidad o la persistencia de esa vida en el mundo ocasiona sufrimiento ajeno puede dejar de tener sentido.
Otra cosa muy diferente es la sinrazón, el castigo sin fin –atélico o enteléquico-, el infligir sufrimiento a otros seres vivos porque sí, el mal que los hombres hacen a otros hombres porque sí. El mal por el mal, en definitiva.
A menudo, algunos hombres pierden aquello que los define como humanos con sus acciones contrarias a cualquier ética. Si valoramos la posibilidad de que exista un derecho a la intervención del hombre para regular una economía “humana” o del “sufrimiento”, posiblemente podamos calcular cuándo es rentable o no que algo o alguien siga existiendo.
La evitación del sufrimiento sí creo que es una prerrogativa en toda acción antrópica voluntaria a la hora de preservar la dignidad humana. Entonces, si los protagonistas activos de la cinta de video comentada en esta noticia han perdido su condición humana; si de vicio pasamos a error de la naturaleza, tendremos que intervenir de la forma más práctica, no porque los criminales imperdonables lo merezcan, sino porque es nuestro deber evitar sufrimientos futuros y calmar presentes. El presunto valor de la vida de esos autores y cómplices queda anulado por sus propias acciones.
domingo, mayo 03, 2009
Reformas estructurales
Hace unos días entrevistan a Octavio Granado (Secretario de Estado de Seguridad Social) en CNN+ en relación al monotema que copa la actualidad de fondo: la crisis.
Pues bien, resulta que en su discurso viene a reconocer que la Sanidad Pública es un agujero sin fondo en lo relativo al gasto o, como él dice, la sanidad es siempre un sector deficitario, en el que siempre se gasta más de lo que recibe. Por todo ello, señala que tanto el sistema al completo de la Seguridad Social como el sanitario público en especial, necesitarán profundas reformas estructurales.
Escuchado así, parece normal que sea un sector deficitario, -de hecho lo es-. También lo parece por ejemplo el sistema penitenciario. Claro, la gente enferma y delinque mucho y el dinero empleado para lidiar con todo eso ni genera beneficios directos ni suele dar lugar a reinversiones.
Pero no se trata tanto de averiguar hasta qué punto es la Sanidad Pública tan costosa como de ahondar en el factor que determina ese coste extra: el gasto imputable a los costosos tratamientos de enfermedades derivadas del exageradísimo consumo de tabaco en España. Claro, ahí las pérdidas los gestores de nuestro estado no las notan porque son públicas pero sí parece que consideran más ventajosos los beneficios privados que reporta el consumo de labores del tabaco. ¿Para quién es rentable? Porque ¿quién va a creerse a estas alturas que en términos netos existen esos beneficios públicos?
Yo por mi parte, como administrado y potencial beneficiario de la sanidad pública, no estoy dispuesto a reconocer que me aprovecho de esos beneficios. Me alegro de que ese beneficio no sea público porque así no me veo inmerso en un dilema moral. Eso es cosa de los políticos que manejan el cotarro y van de perdonavidas. Ellos son los que necesitan ir al confesionario. No pretendáis hacernos creer que la conciencia de los que no fuman merece estar sucia aunque sólo sea por humildad o compasión, cínicos.
Pues bien, resulta que en su discurso viene a reconocer que la Sanidad Pública es un agujero sin fondo en lo relativo al gasto o, como él dice, la sanidad es siempre un sector deficitario, en el que siempre se gasta más de lo que recibe. Por todo ello, señala que tanto el sistema al completo de la Seguridad Social como el sanitario público en especial, necesitarán profundas reformas estructurales.
Escuchado así, parece normal que sea un sector deficitario, -de hecho lo es-. También lo parece por ejemplo el sistema penitenciario. Claro, la gente enferma y delinque mucho y el dinero empleado para lidiar con todo eso ni genera beneficios directos ni suele dar lugar a reinversiones.
Pero no se trata tanto de averiguar hasta qué punto es la Sanidad Pública tan costosa como de ahondar en el factor que determina ese coste extra: el gasto imputable a los costosos tratamientos de enfermedades derivadas del exageradísimo consumo de tabaco en España. Claro, ahí las pérdidas los gestores de nuestro estado no las notan porque son públicas pero sí parece que consideran más ventajosos los beneficios privados que reporta el consumo de labores del tabaco. ¿Para quién es rentable? Porque ¿quién va a creerse a estas alturas que en términos netos existen esos beneficios públicos?
Yo por mi parte, como administrado y potencial beneficiario de la sanidad pública, no estoy dispuesto a reconocer que me aprovecho de esos beneficios. Me alegro de que ese beneficio no sea público porque así no me veo inmerso en un dilema moral. Eso es cosa de los políticos que manejan el cotarro y van de perdonavidas. Ellos son los que necesitan ir al confesionario. No pretendáis hacernos creer que la conciencia de los que no fuman merece estar sucia aunque sólo sea por humildad o compasión, cínicos.
sábado, abril 18, 2009
Trinidad Jiménez y su política de continuidad
Ya ha hablado la nueva Ministra de la nueva cartera ministerial. Y podemos confirmar que todo va a seguir igual que con Bernat Soria. Que hay que dejar pasar el tiempo para terminar de valorar la Ley Antitabaco. O sea, indefinidamente. Un mero intento de lavado de imagen del Gobierno.
Sobre tabaco y sociedad se podría también hablar un rato. Y es providencial que la nueva cartera se llame "Ministerio de Sanidad y Políticas Sociales". Lo que no sé muy bien es en qué lugar queda Consumo ahora, pues no veo la palabra en ningún Ministerio. Los derechos de los consumidores también tienen algo que decir sobre esto del tabaco; a ver qué pasa.
Sobre tabaco y sociedad se podría también hablar un rato. Y es providencial que la nueva cartera se llame "Ministerio de Sanidad y Políticas Sociales". Lo que no sé muy bien es en qué lugar queda Consumo ahora, pues no veo la palabra en ningún Ministerio. Los derechos de los consumidores también tienen algo que decir sobre esto del tabaco; a ver qué pasa.
domingo, abril 05, 2009
Un Danacol al día
Últimamente he podido ver en Tele5 una emisión publicitaria copiosa referida a esta golosina láctea. Con unas curiosas ansias de intrusismo, los publicistas de Danone le atribuyen propiedades farmacéuticas a este producto, en principio alimentario.
Aparte de que para mí ni el canal ni el formato es el apropiado para divulgar un descubrimiento científico así, -asociado a un interés comercial-, probablemente sea mentira que combata el colesterol.
Pero ese no es el tema, sobre esta multinacional no es relevante que sus ingenieros publicistas se inventen cosas que puede que existan o puede que no, como la l-casei inmuitas o los bífidus activos. No somos médicos ni ingenieros dietéticos y no podemos saber si eso es verdad o es mentira, -aunque probablemente sea mentira-, como para saber si el uso y abuso de los danacoles y los actimeles, tienen propiedades farmacéuticas o no.
El problema está en que este tipo de publicidad engañosa, cuyo único fin es orientar al abuso el consumo de ese producto, pueda exhibirse así por la televisión y confundir a la opinión pública de forma perniciosa y con total impunidad. La administración debería ser más responsable y no permitir este tipo de cosas. Porque esto lleva el engaño y a la confusión entre los consumidores y, por lo tanto, es una estafa en masa.
La estrategia empleada por estas corporaciones lácteas es la más pesada de todas: repetir una mentira mil veces hasta que acabe siendo una verdad.
Para entender qué mueve este tipo de acciones publicitarias, que incluyen sobornos a médicos y científicos, recomiendo la lectura de un documento del que he hablado otras veces. Está aquí. Y esto de lo que hablamos, como se entiende tras la lectura del documento, es claramente un caso de ciencia chatarra:
“La verdadera ciencia chatarra
Contraste esto con las modernas RRPP y su constantes ínfulas de utilizar ciencia razonable. Las investigaciones financiadas por corporacionies, sea en el área de los medicamentos, alimentos GM, o química, empiezan con conclusiones predeterminadas. Es entonces el trabajo de los científicos demostrar que esas conclusiones son verdaderas, por la ventaja económica que esa prueba le traerá a las industrias que pagan la investigación. Este manera aborrecible de hacer ciencia ha cambiado el foco entero de la investigación científica en los EE.UU. durante los últimos 50 años, como probablemente admitiría cualquier científico verdadero.”
Aparte de que para mí ni el canal ni el formato es el apropiado para divulgar un descubrimiento científico así, -asociado a un interés comercial-, probablemente sea mentira que combata el colesterol.
Pero ese no es el tema, sobre esta multinacional no es relevante que sus ingenieros publicistas se inventen cosas que puede que existan o puede que no, como la l-casei inmuitas o los bífidus activos. No somos médicos ni ingenieros dietéticos y no podemos saber si eso es verdad o es mentira, -aunque probablemente sea mentira-, como para saber si el uso y abuso de los danacoles y los actimeles, tienen propiedades farmacéuticas o no.
El problema está en que este tipo de publicidad engañosa, cuyo único fin es orientar al abuso el consumo de ese producto, pueda exhibirse así por la televisión y confundir a la opinión pública de forma perniciosa y con total impunidad. La administración debería ser más responsable y no permitir este tipo de cosas. Porque esto lleva el engaño y a la confusión entre los consumidores y, por lo tanto, es una estafa en masa.
La estrategia empleada por estas corporaciones lácteas es la más pesada de todas: repetir una mentira mil veces hasta que acabe siendo una verdad.
Para entender qué mueve este tipo de acciones publicitarias, que incluyen sobornos a médicos y científicos, recomiendo la lectura de un documento del que he hablado otras veces. Está aquí. Y esto de lo que hablamos, como se entiende tras la lectura del documento, es claramente un caso de ciencia chatarra:
“La verdadera ciencia chatarra
Contraste esto con las modernas RRPP y su constantes ínfulas de utilizar ciencia razonable. Las investigaciones financiadas por corporacionies, sea en el área de los medicamentos, alimentos GM, o química, empiezan con conclusiones predeterminadas. Es entonces el trabajo de los científicos demostrar que esas conclusiones son verdaderas, por la ventaja económica que esa prueba le traerá a las industrias que pagan la investigación. Este manera aborrecible de hacer ciencia ha cambiado el foco entero de la investigación científica en los EE.UU. durante los últimos 50 años, como probablemente admitiría cualquier científico verdadero.”
sábado, abril 04, 2009
Campos de tabaco
Leo esta noticia el 1 de Abril:
"La Comisión Europea (CE) ha propuesto hoy una serie de medidas de "ajuste" para frenar los daños del cambio climático en la agricultura y la ganadería. La UE alerta de que un grupo de países comunitarios del "sur y sureste", entre los que está España, serán los que más sufran los efectos del calentamiento global."
Y os preguntaréis qué tiene que ver esto con el tabaco. Pues tiene.
Hay demasiadas cosas que los amantes de los animales no saben, como que en las granjas en Pensylvania de Philip Morris todos los años miles de animales son sacrificados o torturados en experimentos destinados a descubrir si un aditivo es más nocivo de la cuenta; todo sea "por la seguridad de los consumidores de nuestros productos".
Asímismo, hay demasiadas cosas que ni los grupos antiglobalización, ni los consignatarios de la propaganda del cambio climático, ni los ecologistas saben o quieren saber. Y todo porque uno no puede cuestionar nada relacionado con Don Tabaco. Todos piensan como si fuese algo propio de su ser: "con la Iglesia hemos topado".
Por eso no quieren saber que el tabaco es uno de los cultivos de regadío más devastadores para el campo. Necesita mucha agua, ya sea por aspersión, manta o riego por goteo; ocupa una superficie desmesurada y el secado de la hoja lleva asociado otro despilfarro en terreno y una industria química bastante indeseable para el medio ambiente. Todo esto en áreas en las que, por ejemplo, podría haber árboles en su lugar, o al menos cultivos más eficientes y respetuosos con las reservas hídricas de la zona.
Para colmo, la mano de obra conlleva unos elevadísimos costes. Mano de obra cuya salud se ve amenazada primero por la toxicidad de la planta en sí, y segundo por los tratamientos fitosanitarios aplicados. Y todo por un cultivo que no está precisamente destinado a salvarnos de una futura crisis alimentaria. Algo que ni vale para comer, ni para vestir, ni nada.
A partir del 2010, en un proceso que culminará en el 2013, se irán reduciendo hasta la supresión progresivamente las subvenciones de la UE al cultivo. Entonces, si España ya ha hecho sus deberes preparando el camino a los inevitables procesos de reconversión, se abrirá un nuevo camino hacia la libertad de Extremadura. Siempre y cuando la Comunidad Autónoma u otras administraciones no redistribuyan fondos en principio destinados a otras cosas para tratar de absorber la pérdida de ayudas y continuar protegiendo el cultivo.
Ni por un solo momento olvidemos que la conspiración y la manipulación mediática llegó al campo en su debido momento; que fue la AET (Asociación de Empresarios del Tabaco) junto con HORECA (Hoteles y Restaurantes) los disfraces tras los cuales la Industria Tabaquera engaño a toda una sociedad y un estado para que auspiciasen sus actividades a toda costa.
Ya está bien. Extremadura no va a ser más pobre cuando el tabaco desaparezca, ni los cultivos de avena y algodón van a desaparecer por inercia, ni 10.000 familias van a verse privadas de su sustento, ni se va a abrir una falla que va a provocar un cataclismo geológico y se va a secar el Rio Guadiana. A Extremadura le espera un futuro desligado de esta sacrificada y penosa parcela del sector primario.
"La Comisión Europea (CE) ha propuesto hoy una serie de medidas de "ajuste" para frenar los daños del cambio climático en la agricultura y la ganadería. La UE alerta de que un grupo de países comunitarios del "sur y sureste", entre los que está España, serán los que más sufran los efectos del calentamiento global."
Y os preguntaréis qué tiene que ver esto con el tabaco. Pues tiene.
Hay demasiadas cosas que los amantes de los animales no saben, como que en las granjas en Pensylvania de Philip Morris todos los años miles de animales son sacrificados o torturados en experimentos destinados a descubrir si un aditivo es más nocivo de la cuenta; todo sea "por la seguridad de los consumidores de nuestros productos".
Asímismo, hay demasiadas cosas que ni los grupos antiglobalización, ni los consignatarios de la propaganda del cambio climático, ni los ecologistas saben o quieren saber. Y todo porque uno no puede cuestionar nada relacionado con Don Tabaco. Todos piensan como si fuese algo propio de su ser: "con la Iglesia hemos topado".
Por eso no quieren saber que el tabaco es uno de los cultivos de regadío más devastadores para el campo. Necesita mucha agua, ya sea por aspersión, manta o riego por goteo; ocupa una superficie desmesurada y el secado de la hoja lleva asociado otro despilfarro en terreno y una industria química bastante indeseable para el medio ambiente. Todo esto en áreas en las que, por ejemplo, podría haber árboles en su lugar, o al menos cultivos más eficientes y respetuosos con las reservas hídricas de la zona.
Para colmo, la mano de obra conlleva unos elevadísimos costes. Mano de obra cuya salud se ve amenazada primero por la toxicidad de la planta en sí, y segundo por los tratamientos fitosanitarios aplicados. Y todo por un cultivo que no está precisamente destinado a salvarnos de una futura crisis alimentaria. Algo que ni vale para comer, ni para vestir, ni nada.
A partir del 2010, en un proceso que culminará en el 2013, se irán reduciendo hasta la supresión progresivamente las subvenciones de la UE al cultivo. Entonces, si España ya ha hecho sus deberes preparando el camino a los inevitables procesos de reconversión, se abrirá un nuevo camino hacia la libertad de Extremadura. Siempre y cuando la Comunidad Autónoma u otras administraciones no redistribuyan fondos en principio destinados a otras cosas para tratar de absorber la pérdida de ayudas y continuar protegiendo el cultivo.
Ni por un solo momento olvidemos que la conspiración y la manipulación mediática llegó al campo en su debido momento; que fue la AET (Asociación de Empresarios del Tabaco) junto con HORECA (Hoteles y Restaurantes) los disfraces tras los cuales la Industria Tabaquera engaño a toda una sociedad y un estado para que auspiciasen sus actividades a toda costa.
Ya está bien. Extremadura no va a ser más pobre cuando el tabaco desaparezca, ni los cultivos de avena y algodón van a desaparecer por inercia, ni 10.000 familias van a verse privadas de su sustento, ni se va a abrir una falla que va a provocar un cataclismo geológico y se va a secar el Rio Guadiana. A Extremadura le espera un futuro desligado de esta sacrificada y penosa parcela del sector primario.
jueves, marzo 26, 2009
Help!
Esta mañana he visto en las noticias que Europa ha dado luz verde por mayoría a la retirada a España de parte de los fondos comunitarios. Parece que se ha exagerado un poco con los excesos urbanísticos, que la iniciativa privada para destruir entornos de interés natural se auspicia de manera sobrenatural. Parece que los planes los redactan débiles corruptos y que la descomunal avaricia de cierto tipo de especuladores españoluchos es ya un poco pesada.
Europa quiere obligar a España a que modifique y aplique su legislación de manera efectiva y eficaz. Dejo las cadenas de texto que más me gustan y luego os digo a qué me recuerda esto:
(...se "ha generado una forma endémica de corrupción" y responsabiliza a todos los niveles de la administraci...)
(...falta de actuación y parcialidad de la Justicia española...)
Sobre lo primero, ya sabemos de qué casta estamos hechos. Sobre lo segundo, acordaos del sentenciazo. Mis agradecimientos al Parlamento Europeo y su valentía por enfrentarse al régimen dictatorial bajo el que vivimos los españoles e intentar fumigar un poco.
Creo que otra próxima retirada de fondos debería referirse a la legislación reguladora de productos del tabaco y sobre la protección deficiente de los fumadores pasivos. No hace falta explicar más sobre el asunto; sólo que va siendo hora porque la política y la justicia española en este asunto “canta” mucho.
Europa quiere obligar a España a que modifique y aplique su legislación de manera efectiva y eficaz. Dejo las cadenas de texto que más me gustan y luego os digo a qué me recuerda esto:
(...se "ha generado una forma endémica de corrupción" y responsabiliza a todos los niveles de la administraci...)
(...falta de actuación y parcialidad de la Justicia española...)
Sobre lo primero, ya sabemos de qué casta estamos hechos. Sobre lo segundo, acordaos del sentenciazo. Mis agradecimientos al Parlamento Europeo y su valentía por enfrentarse al régimen dictatorial bajo el que vivimos los españoles e intentar fumigar un poco.
Creo que otra próxima retirada de fondos debería referirse a la legislación reguladora de productos del tabaco y sobre la protección deficiente de los fumadores pasivos. No hace falta explicar más sobre el asunto; sólo que va siendo hora porque la política y la justicia española en este asunto “canta” mucho.
miércoles, marzo 25, 2009
No amoldaremos nuestro negocio a España. Amoldaremos España a nuestro negocio.
Quedan ocho años para que asistamos a la privatización de Tabacalera. Más de un año de vigor del inefectivo Real Decreto 192/88, apenas sí consigue reducir el humo en los transportes públicos. Sin embargo, soplan vientos de cambio en España y el inicio de la década va acompañado de una peligrosa nueva conciencia en el país. Ya se sabe que el tabaco es malo para la salud y organizaciones médicas locales e internacionales elaboran estudios que lo confirman; difunden sus resultados con brío e insistencia. La opinión pública española y la predisposición política de un gobierno que intenta situarse a la vanguardia de Europa, hacen viable la redacción de un nuevo decreto. Pero la Industria ya se había preparado para la ocasión y no tarda en mover ficha. Es el tiempo de la auténtica militancia para los beneficiarios del tabaco. La alerta les llega de fuera, de la mano de Philip Morris. La movilización está en curso...
La principal misión de los americanos será la de bloquear la promulgación de un inminente endurecimiento del decreto; algo de lo que ni siquiera la población de a pié está al tanto. Todo estará bajo control en breve gracias a una serie de maniobras que conseguirían abortar cualquier intento en ese sentido por parte de la administración española. El constante y concienzudo trabajo de la Industria Tabaquera en España anulará toda posibilidad de cambio durante los 15 años siguientes. Como producto de esta conspiración, el retraso crónico en España de la conciencia antitabaco aún perdura.
A raíz de los pactos extrajudiciales con una serie de estados americanos la industria tabaquera se ha visto forzada a divulgar millones de páginas de sus documentos internos. He aquí algunos que rebelan la estrategia empleada en nuestro país que dará lugar a la mayor conspiración civil de nuestra historia reciente.
Traducción al español de documento extraído de http://tobaccodocuments.org
La principal misión de los americanos será la de bloquear la promulgación de un inminente endurecimiento del decreto; algo de lo que ni siquiera la población de a pié está al tanto. Todo estará bajo control en breve gracias a una serie de maniobras que conseguirían abortar cualquier intento en ese sentido por parte de la administración española. El constante y concienzudo trabajo de la Industria Tabaquera en España anulará toda posibilidad de cambio durante los 15 años siguientes. Como producto de esta conspiración, el retraso crónico en España de la conciencia antitabaco aún perdura.
A raíz de los pactos extrajudiciales con una serie de estados americanos la industria tabaquera se ha visto forzada a divulgar millones de páginas de sus documentos internos. He aquí algunos que rebelan la estrategia empleada en nuestro país que dará lugar a la mayor conspiración civil de nuestra historia reciente.
Traducción al español de documento extraído de http://tobaccodocuments.org
viernes, marzo 20, 2009
Siempre es un placer infligir pérdidas
Ayer me encontré con alguien que quería conocer los detalles de uno de mis pasatiempos, pues le era difícil entender qué sacaba yo de eso. Eso, es una manera particular de dedicarme a la lucha antitabaco, pero a mi ritmo y a mi manera. Aunque no saco de ello una recompensa dineraria (todo lo contrario), sí puede decirse que derive un placer sádico por un lado y una satisfacción altruista por otro.
Mi actividad, en cierto modo, se asemeja a la de un “profesional liberal”, sólo que no cobro por ello pues mi objetivo no es ganar dinero, sino más bien ayudar a que otros lo pierdan. Dicho así, parecería que soy un hombre de mala fe o que soy tonto, porque es absurdo gastar el tiempo y el dinero en hacer que otros pierdan beneficios.
Pero digamos entonces que mi extraña actividad empresarial se asemeja más bien a la sugerida por el mito de Robin Hood; pues inflijo pérdidas en un rico y poderoso sector económico concreto para que una mayoría ajena restante se beneficie. Aunque el beneficio dinerario neto para esos terceros sea difícil de cuantificar, existe. Además, reconozco que para tan siquiera apreciar esos beneficios tan intangibles y abstractos de los que hablo (no tanto las pérdidas, para mi satisfacción) hay que recurrir a la perspectiva global e integradora que nos ofrece la aún difusa noción de economía social.
Le expliqué esta persona que, entre otras cosas, me dedico a colaborar con entidades, organizaciones y particulares que se dedican con entusiasmo a la lucha antitabaco y que siento satisfacción y orgullo por haber conseguido ocasionar pérdidas a la Industria Tabaquera porque, si mi obra ha contribuido de alguna manera por ejemplo a establecer la prohibición de fumar en un local hostelero y, como consecuencia de ello alguien ha fumado menos de lo que lo habría hecho sin esa prohibición, eso supone para mí una recompensa infinita. Es decir, ocasionar pérdidas al conseguir que se vendan menos cigarrillos gracias a mi intervención indirecta. Y si, en ese sentido, resulta que no he conseguido nada significativo aún, al menos habrá sido un honor contribuir al aporte de una retórica propia al futuro movimiento antitabaco en España; gracias a todo lo que he ido relatando sobre mis infructuosos intentos durante estos años de oprobio.
Mi actividad, en cierto modo, se asemeja a la de un “profesional liberal”, sólo que no cobro por ello pues mi objetivo no es ganar dinero, sino más bien ayudar a que otros lo pierdan. Dicho así, parecería que soy un hombre de mala fe o que soy tonto, porque es absurdo gastar el tiempo y el dinero en hacer que otros pierdan beneficios.
Pero digamos entonces que mi extraña actividad empresarial se asemeja más bien a la sugerida por el mito de Robin Hood; pues inflijo pérdidas en un rico y poderoso sector económico concreto para que una mayoría ajena restante se beneficie. Aunque el beneficio dinerario neto para esos terceros sea difícil de cuantificar, existe. Además, reconozco que para tan siquiera apreciar esos beneficios tan intangibles y abstractos de los que hablo (no tanto las pérdidas, para mi satisfacción) hay que recurrir a la perspectiva global e integradora que nos ofrece la aún difusa noción de economía social.
Le expliqué esta persona que, entre otras cosas, me dedico a colaborar con entidades, organizaciones y particulares que se dedican con entusiasmo a la lucha antitabaco y que siento satisfacción y orgullo por haber conseguido ocasionar pérdidas a la Industria Tabaquera porque, si mi obra ha contribuido de alguna manera por ejemplo a establecer la prohibición de fumar en un local hostelero y, como consecuencia de ello alguien ha fumado menos de lo que lo habría hecho sin esa prohibición, eso supone para mí una recompensa infinita. Es decir, ocasionar pérdidas al conseguir que se vendan menos cigarrillos gracias a mi intervención indirecta. Y si, en ese sentido, resulta que no he conseguido nada significativo aún, al menos habrá sido un honor contribuir al aporte de una retórica propia al futuro movimiento antitabaco en España; gracias a todo lo que he ido relatando sobre mis infructuosos intentos durante estos años de oprobio.
jueves, marzo 05, 2009
Entrevista con la directora de una institución eclesiástica
Habiéndose enterado de mi ímpetu activista en lo que a la lucha antitabaco concierne, se dirigió a mí para decirme que quien fuma no tiene remedio por más que se le intente convencer para que no lo haga, que siempre encontrará la ocasión para hacerlo. Eso, como siempre, sin entrar a valorar aspectos concretos sobre momento y lugar.
Entonces, le he recordado una cosa esencial y que ella sabe: A nadie se le ocurre nunca fumar durante una misa. Lo hará antes o después y a la salida. He hecho hincapié en lo evidente que resulta, si nos atenemos al dogma cristiano, que vender tabaco es uno de los peores pecados; no tanto fumar, si bien ese acto y sus consecuentes deliria trementia colocan al sujeto a divinis, sin posibilidad de comunión con Dios.
El negocio del tabaco, funcionando gracias al fenómeno de la adicción, es poco menos que una soberbia y una blasfemia. Es la manera definitiva en la que los hombres malos pueden jugar a ser Dios, ¿cómo?, controlando las acciones de otros hombres y apartándolas del libre albedrío y sin ni siquiera hacer uso de un dogma o de una razón. Lo hacen forzando la acción del hombre –contra natura mediante la manipulación química- a un fin: la compra recurrente de tabaco.
Parece que finalmente ha reconocido la existencia de la difusión de cierta doctrina por parte de los prebostes de los intereses tabaqueros y otras apologías de la drogadicción. La distribución del tabaco entre los hombres con tácticas tan fariseas como las empleadas por estos beneficiarios, supone una injerencia inadmisible en los asuntos divinos. Esos son peores mercaderes que aquellos a los que Jesús echó de Su Templo dos veces.
Entonces, le he recordado una cosa esencial y que ella sabe: A nadie se le ocurre nunca fumar durante una misa. Lo hará antes o después y a la salida. He hecho hincapié en lo evidente que resulta, si nos atenemos al dogma cristiano, que vender tabaco es uno de los peores pecados; no tanto fumar, si bien ese acto y sus consecuentes deliria trementia colocan al sujeto a divinis, sin posibilidad de comunión con Dios.
El negocio del tabaco, funcionando gracias al fenómeno de la adicción, es poco menos que una soberbia y una blasfemia. Es la manera definitiva en la que los hombres malos pueden jugar a ser Dios, ¿cómo?, controlando las acciones de otros hombres y apartándolas del libre albedrío y sin ni siquiera hacer uso de un dogma o de una razón. Lo hacen forzando la acción del hombre –contra natura mediante la manipulación química- a un fin: la compra recurrente de tabaco.
Parece que finalmente ha reconocido la existencia de la difusión de cierta doctrina por parte de los prebostes de los intereses tabaqueros y otras apologías de la drogadicción. La distribución del tabaco entre los hombres con tácticas tan fariseas como las empleadas por estos beneficiarios, supone una injerencia inadmisible en los asuntos divinos. Esos son peores mercaderes que aquellos a los que Jesús echó de Su Templo dos veces.
lunes, marzo 02, 2009
Campaña contra el ruido
Genial, muy bien. En serio, me parece fantástico que las administraciones se acuerden de este problema con este video tan simpático aunque, como de costumbre, esto de mejorar nuestro medio ambiente a mi me gustaría más que se hiciese de otra forma más efectiva: por las malas. Sí, lo siento, soy más práctico y creo en las virtudes de la multa y, por qué no decirlo, de la coerción. Pero menos es nada. Yo mismo he sido en otro tiempo un implacable luchador contra el ruido y el producto de otros actos incívicos. Mirad aquí.
Y ahora bien, fenomenal. Pero, ¿qué pasa con las campañas contra el humo? ¿están pasadas de moda?. A ver qué se le ocurre a Bernat Soria, pues no se le escucha.Es una pena que al humo no produzca una cantidad de ruido proporcional a su importancia.
Y ahora bien, fenomenal. Pero, ¿qué pasa con las campañas contra el humo? ¿están pasadas de moda?. A ver qué se le ocurre a Bernat Soria, pues no se le escucha.Es una pena que al humo no produzca una cantidad de ruido proporcional a su importancia.
sábado, febrero 28, 2009
Nada interesante
Hago un brevísimo repaso de la actualidad informativa copada por el trinomio crisis, gobierno y oposición.
Culpables de la crisis:
La Banca, el uno, el otro y el de la moto.
Recetas que proponen para combatir la crisis:
Campañas de austeridad, créditos del ICO y fe. Las otras medidas no lo son porque llegan tarde: persecución de los delitos de corrupción urbanística, (claro, ahora que no les van a dar dinero las viviendas de lujo).
Tarde o temprano habrá que reconocer que la economía española no es sólo víctima de la crisis económica global. Aquí han coincidido en el tiempo la interna local, (que se habría dado de todas maneras) con la mundial. Además podríamos hablar de otras crisis autóctonas y endémicas (nuestras, solamente nuestras y a mucha honra) estalladas repentinamente, tales como la burbuja inmobiliaria asociada a la cultura del pelotazo y a la codicia inconmensurable fomentada tras años y años de trapicheo con el dinero negro.
Por fortuna, el carácter español ha sabido cómo deshacerse del dinero negro. Ha sido muy fácil. Se ha cogido, se ha transformado en edificios de pisitos en un número superior al de habitantes (sin demanda, por tanto) y allí se ha quedado. Ese dinero se ha perdido en gran parte pero a la vez el subproducto queda blanqueado, merced al pago de contribuciones urbanas, gastos corrientes en suministros y gastos de reparaciones de mantenimiento y defectos de unas obras ya en proceso de devaluación. Un buen negocio para no sé quien exactamente. En otras palabras, el capital acumulado -negro o no- no se ha despilfarrado sino que se ha tirado por el retrete. Se ha preferido eso antes que gestionarlo de manera trasparente, honesta y más beneficiosa para la comunidad.
Se me olvidaba decirlo, gran parte del parking inmobiliario construido no vale para nada. No se lleva ya eso de vivir en colmenas. Dado que gran parte de tanto edificio de pisitos estará pendiente de demolición en un futuro, quizás eso vuelva a estimular el mercado de la construcción. Lamento que se haya movilizado a tanto músculo inútilmente. Es lo que tienen algunas lecturas equivocadas del Laissez Faire unidas a la cobardía extrema y la consecuente falta de autoridad.
A esto podríamos añadir una crisis intelectual tras años de fracasado sistema educativo y, por supuesto, una crisis sanitaria. Lo de la crisis sanitaria tiene que ver con los niveles esperados cercanos al 20% de paro. A más paro, más se fuma y, por tanto, el Señor Rodríguez y su opositor perciben el hecho como el único alivio posible a la crisis recaudatoria del Estado. Pensándolo bien, la crisis intelectual podría tener un origen patológico, como resultado de un irreversible proceso de disgenesia tras tantos años de intoxicación tabáquica heredada de padres a hijos. Tanto tabaco está afectando a la raza española de la que hablaba el Generalísimo. Menos mal que no creo en esas cosas.
Partidismo:
¿Se deja llevar por sus inclinaciones políticas el Juez-Magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón? Pues seguramente, por algo le habrá dado el ataque de ansiedad. Pero eso no importa, ni su compadreo con el Ministro de Justicia. Lo que llama la atención es la estancia de estos personajes con responsabilidad pública en Jauja. Cazar es una costumbre bastante caciquil y medieval. En cuanto a lo de hacerlo sin licencia, también tiene gracia el anécdota, como tantas otras cosas que estos débiles hacen sin licencia; sólo con el permiso de Dione y, a partir de ahí, el resto de los despropósitos pasados y futuros de esta gente se deducen como resultado de una ecuación matemática
Así, con tanto caos económico y social que se avecina, los nervios afloran y acaban delatando la realidad de una clase política putrefacta en su conjunto. De los aforados del PP investigados por corrupción, se están investigando sus cuentas, sus inversiones, sus relaciones con otras empresas, amigos, etc. Yo daría casi lo que fuese por saber sobre la relación de algunos de esos investigados con la Industria Tabaquera, tan callada y sigilosa estos días. Ya se levantará el “secreto de sumario”, concepto que nunca he tenido claro. De todas maneras no creo que nos enterásemos de nada al respecto.
Ya les llegará el turno a los aforados del PSOE, se cumplirá el turno de partidos y asistiremos a la purga política de siempre. Entre tanto, los intereses de la Industria Tabaquera no se inmutarán.
Culpables de la crisis:
La Banca, el uno, el otro y el de la moto.
Recetas que proponen para combatir la crisis:
Campañas de austeridad, créditos del ICO y fe. Las otras medidas no lo son porque llegan tarde: persecución de los delitos de corrupción urbanística, (claro, ahora que no les van a dar dinero las viviendas de lujo).
Tarde o temprano habrá que reconocer que la economía española no es sólo víctima de la crisis económica global. Aquí han coincidido en el tiempo la interna local, (que se habría dado de todas maneras) con la mundial. Además podríamos hablar de otras crisis autóctonas y endémicas (nuestras, solamente nuestras y a mucha honra) estalladas repentinamente, tales como la burbuja inmobiliaria asociada a la cultura del pelotazo y a la codicia inconmensurable fomentada tras años y años de trapicheo con el dinero negro.
Por fortuna, el carácter español ha sabido cómo deshacerse del dinero negro. Ha sido muy fácil. Se ha cogido, se ha transformado en edificios de pisitos en un número superior al de habitantes (sin demanda, por tanto) y allí se ha quedado. Ese dinero se ha perdido en gran parte pero a la vez el subproducto queda blanqueado, merced al pago de contribuciones urbanas, gastos corrientes en suministros y gastos de reparaciones de mantenimiento y defectos de unas obras ya en proceso de devaluación. Un buen negocio para no sé quien exactamente. En otras palabras, el capital acumulado -negro o no- no se ha despilfarrado sino que se ha tirado por el retrete. Se ha preferido eso antes que gestionarlo de manera trasparente, honesta y más beneficiosa para la comunidad.
Se me olvidaba decirlo, gran parte del parking inmobiliario construido no vale para nada. No se lleva ya eso de vivir en colmenas. Dado que gran parte de tanto edificio de pisitos estará pendiente de demolición en un futuro, quizás eso vuelva a estimular el mercado de la construcción. Lamento que se haya movilizado a tanto músculo inútilmente. Es lo que tienen algunas lecturas equivocadas del Laissez Faire unidas a la cobardía extrema y la consecuente falta de autoridad.
A esto podríamos añadir una crisis intelectual tras años de fracasado sistema educativo y, por supuesto, una crisis sanitaria. Lo de la crisis sanitaria tiene que ver con los niveles esperados cercanos al 20% de paro. A más paro, más se fuma y, por tanto, el Señor Rodríguez y su opositor perciben el hecho como el único alivio posible a la crisis recaudatoria del Estado. Pensándolo bien, la crisis intelectual podría tener un origen patológico, como resultado de un irreversible proceso de disgenesia tras tantos años de intoxicación tabáquica heredada de padres a hijos. Tanto tabaco está afectando a la raza española de la que hablaba el Generalísimo. Menos mal que no creo en esas cosas.
Partidismo:
¿Se deja llevar por sus inclinaciones políticas el Juez-Magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón? Pues seguramente, por algo le habrá dado el ataque de ansiedad. Pero eso no importa, ni su compadreo con el Ministro de Justicia. Lo que llama la atención es la estancia de estos personajes con responsabilidad pública en Jauja. Cazar es una costumbre bastante caciquil y medieval. En cuanto a lo de hacerlo sin licencia, también tiene gracia el anécdota, como tantas otras cosas que estos débiles hacen sin licencia; sólo con el permiso de Dione y, a partir de ahí, el resto de los despropósitos pasados y futuros de esta gente se deducen como resultado de una ecuación matemática
Así, con tanto caos económico y social que se avecina, los nervios afloran y acaban delatando la realidad de una clase política putrefacta en su conjunto. De los aforados del PP investigados por corrupción, se están investigando sus cuentas, sus inversiones, sus relaciones con otras empresas, amigos, etc. Yo daría casi lo que fuese por saber sobre la relación de algunos de esos investigados con la Industria Tabaquera, tan callada y sigilosa estos días. Ya se levantará el “secreto de sumario”, concepto que nunca he tenido claro. De todas maneras no creo que nos enterásemos de nada al respecto.
Ya les llegará el turno a los aforados del PSOE, se cumplirá el turno de partidos y asistiremos a la purga política de siempre. Entre tanto, los intereses de la Industria Tabaquera no se inmutarán.
viernes, febrero 20, 2009
Medidas no económicas en el negocio
Las compañías tabaqueras están llevando a cabo acciones insólitas si las estudiamos en el contexto general de la crisis.
Por ejemplo, Imperial Tobacco, habla de beneficios, incluso referidos al mercado español. Pero apreciamos un tratamiento extraño de los resultados. No es que se reconozca sin paliativos que Imperial Tobacco ha experimentado un recorte de beneficios –nunca pérdidas- respecto al año pasado. Lo que quiero decir es que las compañías tabaqueras no suelen faldar de beneficios últimamente, más bien prefieren ocultarlos de cara a la opinión pública o, al menos, reconocer con humildad y vergüenza la cuantía de sus pingues beneficios en estos momentos tan embarazosos, dado el estado de ánimo en el resto del panorama económico. Parece que la Industria Tabaquera prefiere que sea el correveidile lo que funcione entre sus inversores potenciales; cosas de las autorregulaciones corporativas. Destaco este titular: “Imperial Tobacco mantiene previsiones, aunque afirma que no será inmune a la crisis”. Y dentro del mismo artículo, esta frase que nos recuerda que debemos obligarla a la reconversión final porque, entre otras cosas, está preparada para ello y no supondrá un drama excesivo implantar la más audaz de las medidas: “destacó que se mantendrá fuerte, pese al impacto en sus negocios de puros y de operaciones logísticas no vinculadas al tabaco.”
También llama la atención cómo, ante la amenaza deflacionista, Altadís acuerda en estos momentos y motu proprio –siguiendo la política de PM- aumentar en 15 céntimos el precio de sus cajetillas. Algo que, como bien apunta el CNPT, es una subida estratégica; un ejercicio de anticipación a subidas posteriores que Hacienda pueda imponer ante la inusitada subida del consumo de tabaco entre los parados y para, aprovechando la coyuntura, conseguir un golpe de efecto en lo que a la reducción estadística del consumo se refiere; aunque habría que ver con más detalle el funcionamiento de esos mecanismos co-regulatorios.
También podría estar sucediendo lo siguiente: que asistiésemos a un escenario surrealista en el que sería la Industria la primera interesada en que se apliquen mecanismos reguladores algo más eficaces, en previsión de un excesivo incremento de las tasas de tabaquismo entre la población y ante la inminente alarma social fomentada por una regulación estatal ineficaz y excesivamente complaciente con el estímulo del consumo de tabaco. Ya que no hacerlo podría desencadenar un efecto rebote con la consecuencia más temida: la prohibición general del consumo en los lugares de acceso público cerrados.
En conclusión, para el caso español, hablaríamos de la auténtica auto-regulación que la Industria proponía en un principio porque el estado no parece capaz de “regular” los flujos de conveniencia para el desarrollo del negocio. Algo que demuestra el fracaso a todos los niveles del gobierno y su patética posición, como de costumbre.
Por ejemplo, Imperial Tobacco, habla de beneficios, incluso referidos al mercado español. Pero apreciamos un tratamiento extraño de los resultados. No es que se reconozca sin paliativos que Imperial Tobacco ha experimentado un recorte de beneficios –nunca pérdidas- respecto al año pasado. Lo que quiero decir es que las compañías tabaqueras no suelen faldar de beneficios últimamente, más bien prefieren ocultarlos de cara a la opinión pública o, al menos, reconocer con humildad y vergüenza la cuantía de sus pingues beneficios en estos momentos tan embarazosos, dado el estado de ánimo en el resto del panorama económico. Parece que la Industria Tabaquera prefiere que sea el correveidile lo que funcione entre sus inversores potenciales; cosas de las autorregulaciones corporativas. Destaco este titular: “Imperial Tobacco mantiene previsiones, aunque afirma que no será inmune a la crisis”. Y dentro del mismo artículo, esta frase que nos recuerda que debemos obligarla a la reconversión final porque, entre otras cosas, está preparada para ello y no supondrá un drama excesivo implantar la más audaz de las medidas: “destacó que se mantendrá fuerte, pese al impacto en sus negocios de puros y de operaciones logísticas no vinculadas al tabaco.”
También llama la atención cómo, ante la amenaza deflacionista, Altadís acuerda en estos momentos y motu proprio –siguiendo la política de PM- aumentar en 15 céntimos el precio de sus cajetillas. Algo que, como bien apunta el CNPT, es una subida estratégica; un ejercicio de anticipación a subidas posteriores que Hacienda pueda imponer ante la inusitada subida del consumo de tabaco entre los parados y para, aprovechando la coyuntura, conseguir un golpe de efecto en lo que a la reducción estadística del consumo se refiere; aunque habría que ver con más detalle el funcionamiento de esos mecanismos co-regulatorios.
También podría estar sucediendo lo siguiente: que asistiésemos a un escenario surrealista en el que sería la Industria la primera interesada en que se apliquen mecanismos reguladores algo más eficaces, en previsión de un excesivo incremento de las tasas de tabaquismo entre la población y ante la inminente alarma social fomentada por una regulación estatal ineficaz y excesivamente complaciente con el estímulo del consumo de tabaco. Ya que no hacerlo podría desencadenar un efecto rebote con la consecuencia más temida: la prohibición general del consumo en los lugares de acceso público cerrados.
En conclusión, para el caso español, hablaríamos de la auténtica auto-regulación que la Industria proponía en un principio porque el estado no parece capaz de “regular” los flujos de conveniencia para el desarrollo del negocio. Algo que demuestra el fracaso a todos los niveles del gobierno y su patética posición, como de costumbre.
lunes, febrero 16, 2009
Hablando de cupos
Leo en la prensa:
"Polémica por cupo mínimo de arrestos a inmigrantes
Una nota interna de una comisaría de Policía de Madrid, en la que se fija como objetivo un cupo mínimo de arrestos de inmigrantes sin papeles, ha causado polémica en España y un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición. Se trata de un documento interno de una comisaría madrileña, en el que se fija como objetivo un cupo mínimo de arrestos de inmigrantes sin papeles, en especial marroquíes(...)"
He aquí la fuente
Comparando el interés que existe en Madrid por deshacerse de los inmigrantes con el de deshacerse del humo, me vienen ideas a la cabeza. Dado que otras fuentes además hablan de incentivos y recompensas para estimular la consecución de estos objetivos en inmigración, no sería mala idea aplicar esta estrategia con los encargados de las labores de inspección por infracciones de las leyes del tabaco en la misma CAM. Se podrían fijar cupos de sanciones de manera bien fácil en áreas o zonas determinadas, sin necesidad de ir a buscar a “otros distritos”, puesto que los locales cerrados no se mueven de sitio. Algo fácil que todos agradecerían y sin tanta polémica. Seguro que los inspectores se animarían a sancionar donde dicta la ley si obtuviesen algún día ciertas recompensas. Se acabaría la laxitud en la aplicación de la norma en Madrid, sobre todo cuando el decreto lo permita.
"Polémica por cupo mínimo de arrestos a inmigrantes
Una nota interna de una comisaría de Policía de Madrid, en la que se fija como objetivo un cupo mínimo de arrestos de inmigrantes sin papeles, ha causado polémica en España y un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición. Se trata de un documento interno de una comisaría madrileña, en el que se fija como objetivo un cupo mínimo de arrestos de inmigrantes sin papeles, en especial marroquíes(...)"
He aquí la fuente
Comparando el interés que existe en Madrid por deshacerse de los inmigrantes con el de deshacerse del humo, me vienen ideas a la cabeza. Dado que otras fuentes además hablan de incentivos y recompensas para estimular la consecución de estos objetivos en inmigración, no sería mala idea aplicar esta estrategia con los encargados de las labores de inspección por infracciones de las leyes del tabaco en la misma CAM. Se podrían fijar cupos de sanciones de manera bien fácil en áreas o zonas determinadas, sin necesidad de ir a buscar a “otros distritos”, puesto que los locales cerrados no se mueven de sitio. Algo fácil que todos agradecerían y sin tanta polémica. Seguro que los inspectores se animarían a sancionar donde dicta la ley si obtuviesen algún día ciertas recompensas. Se acabaría la laxitud en la aplicación de la norma en Madrid, sobre todo cuando el decreto lo permita.
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