lunes, octubre 27, 2008

El ministro más inútil de la historia de la democracia

Pensaba no volver a mencionar más a este ignominioso siervo aquí. Porque no se merece ni la más mínima atención este débil mediocre. Su persona es demasiado vulgar como para merecer que la gente se digne a prestarle atención.

Ya recordé una de sus payasadas como ejemplo:

http://mirandoatrasconira.blogspot.com/2008/08/bernat-soria-el-padrazo.html

Aquí ya se le hizo la carta de presentación:

http://mirandoatrasconira.blogspot.com/2007/07/la-cobarda-del-gobierno.html

Pero él tiene afán de protagonismo. Insiste en ganarse nuestro más profundo desprecio a base de bien.

He aquí la noticia que ha despertado mi ira:

http://buscador.lavanguardia.es/buscador/resultados/20081027/53566864512/Sanidad-descarta-endurecer-la-ley-del-Tabaco-por-l.xhtml

Pero no me voy a arriesgar a que se rompa el enlace con el paso del tiempo, pues esto es basura ahora y lo será aún más en 100 años (no va por la periodista Celeste López). Aunque Quod scripsi scripsi, lo dejo aquí:

“El Gobierno no endurecerá la ley del Tabaco, al menos, en esta legislatura. Así lo indicaron a este periódico fuentes del ministerio que dirige Bernat Soria, quienes justifican esta decisión en que en la actual situación de incertidumbre económica y de contracción del consumo "no parece adecuado presionar más a la población, sobre todo a los propietarios de los bares y restaurantes", señalan.

Desde Sanidad se insiste, sin embargo, que la reforma de la ley no es un compromiso adquirido por el ministro Soria, quien siempre se ha mostrado más a favor de potenciar las campañas que promuevan el abandono del tabaquismo que por endurecer la normativa que entró en vigor el 1 de enero del 2006. Pero, la presión recibida por parte del mundo sanitario, así como por responsables autonómicos como la consellera Marina Geli, que consideran que la norma quedó "corta" ya que, aunque se ha erradicado el tabaco del mundo laboral, el humo sigue presente en los ambientes de ocio, como en bares y restaurantes, le obligó a replantearse la conveniencia de afrontar en esta legislatura la citada reforma.

A esta situación se sumaba la constatación de que, dependiendo de la comunidad, la ley se cumplía con rigor, como es el caso de Catalunya y Galicia, mientras que en otras, como en el País Vasco o Madrid, la norma apenas si se ha implantado en los bares y restaurantes. La única opción para imponer la tan cacareada equidad territorial, a decir del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), es endurecer la norma estatal.

La reelección del Gobierno Zapatero el pasado mes de marzo y la continuidad de Soria al frente de un ministerio centrado en cuestiones de salud pública permitían al ministro abrir la posibilidad de ampliar el cerco al tabaco. Máxime cuando gran parte del trabajo de concienciación social de exigir ambientes libres de humo ya estaba realizado.

Pero cualquier modificación de la norma ha quedado tajantemente aparcada hasta que la sociedad española recupere la tranquilidad económica perdida en los últimos meses. "La reforma era clara: prohibir el consumo de tabaco en bares y restaurantes independientemente de los metros cuadrados que tenga el local", señalan fuentes del ministerio. Ante la actual situación de contracción del consumo, que se ha traducido de inmediato en la caída de los ingresos en ocio y restauración, el Gobierno "no puede" introducir un nuevo elemento que pueda frenar el consumo, indican.

Soria se centrará esta legislatura en intentar combatir el tabaquismo con campañas de concienciación y en velar para que la actual ley se cumple en todo el territorio. En este último punto, el ministro tiene mucho que hacer a tenor de los resultados de la ley. Según datos de la CNPT, seis de cada diez locales de hostelería incumplen esta norma que protege el derecho de todos a disfrutar de un ambiente no contaminado por el tabaco. Esto significa que el 40% de la población sigue expuesta al humo de los cigarrillos.”

Ahora, sin ser cansinos, divirtámonos con sus disparates…citemos pues (lástima que sea una transcripción de la periodista).

“El Gobierno no endurecerá la ley del Tabaco…”

¡Claro!, que no se asuste La Tabaquera y que no se apuren los fumadores, echándole jeta se podrá seguir fumando como hasta ahora; casi en todas partes. Debe de ser todo un alivio, después de lo dura que ya estaba. O sea, leyendo entre líneas, “desde el Estado iniciamos el intento de derogación de facto de la Ley 28/05, con uno poco de suerte, y si Europa no nos molesta, podréis volver a fumar hasta en la oficina”.

“…en la actual situación de incertidumbre económica y de contracción del consumo, "no parece adecuado presionar más a la población, sobre todo a los propietarios de los bares y restaurantes"…”

¡Anda!, ¿entonces no era un mito? El tabaco es bueno para la economía. El dinero que la gente no gasta en tabaco, se lo traga en un agujero negro, se me había olvidado. Lo que más gracia me hace es lo de “no me parece adecuando presionar más a la población”. Por un momento pensé que se refería al fumador pasivo. Pero es lo contrario: del fumador pasivo abusad lo que queráis, a barco hundido cañonazos.

En cuanto al resto, debe de haber una errata en el texto. Donde pone “sobre todo a los propietarios de los bares y restaurantes”, hemos de entender, “sobre todo a los propietarios de los estancos” (y otros beneficiarios e interesados por extensión).

“…siempre se ha mostrado más a favor de potenciar las campañas que promuevan el abandono del tabaquismo que por endurecer la normativa…”

Es decir, lo más caro e ineficaz. Lo que garantiza la estabilidad de los niveles de consumo que ya vuelven a implicar al 30% de la población.

“…el Gobierno "no puede" introducir un nuevo elemento que pueda frenar el consumo…”

Es tajante y no quiere dejar lugar a réplica y discusión. Eso es consecuente con la conspiración de los poderes públicos contra la salud y el bienestar de la sociedad. La contundencia asertiva es una estrategia avistada también en el texto del “sentenciazo” (mañana hablaré de él); seguridad en apariencia, debilidad en realidad.

¿"Frenar el Consumo" de qué, Señor Soria? ¿En general? Me parece que no, lo que quiere decir es que el gobierno no puede permitir que la gente compre menos tabaco. Por muy en crisis que estén los vendedores de coches, las inmobiliarias y los restaurantes, el gobierno no puede permitir que se produzca un trasvase del dinero que el contribuyente se gasta en tabaco a otros sectores necesitados. Sería lógico que el consumidor tuviese otras prioridades distintas a las de fumar pero Soria, en su ignorancia supina, no lo ve así. Es evidente que no se va a reformar la fiscalidad del tabaco porque el gobierno se ha acomodado a ese sistema de recaudación; recaudación garantizada por la adicción de la población. Qué suerte tiene la industria tabaquera que goza del amparo privilegiado de un estado al completo. Ya cabría preguntarse si, en caso de depresión absoluta, de debacle económica aguda, preferiría que la gente muriese de inanición antes que tomar medidas que contrariasen a los intereses de un solo sector: el de la Industria Tabaquera. Quizás seamos así más felices, fumando; aunque muertos de hambre pero fumando.

1 comentario:

Adrian Elliot dijo...

También leé el mismo artículo en su día y me quedé perplejo. Es una verguenza la política tabaquera de este gobierno, y la complicidad con los grandes empresarios de este país, que hasta en el sector de las telecomunicaciones, (César Alierta, Presidente de Telefónica), tienen fuertes vínculos con la industria asesina del tabaco. Hemos pasado de la edad media a la edad oscura.